jueves, 23 de julio de 2026

Pisto

¡Hola a todos! 

Hoy os traigo una receta muy especial. El pisto es uno de esos platos tradicionales que nunca faltan en nuestra casa: sano, lleno de sabor y perfecto para tener listo en la nevera o solucionar una cena rápida.


Cada familia tiene su truquillo para el pisto, y hoy os enseño cómo lo preparamos en nuestra familia. ¡Atentos al toque final del huevo, que me encanta cómo le queda!





  • 1 cebolla grande
  • 2 o 3 calabacines no muy grandes (prefiero los pequeños porque tienen menos agua y más sabor)
  • ½ pimiento verde
  • ½ pimiento rojo
  • Tomate frito de buena calidad (o salsa de tomate casera)
  • Huevos (opcional, para cuajar al final)
  • Unas buenas tostadas de pan
  • Aceite de oliva virgen extra y sal



Primero.  El primer sofrito. 
Empiezo cortando la cebolla y los dos pimientos (el verde y el rojo) en trocitos. En una sartén amplia pongo un buen chorro de aceite de oliva y pongo a pochar la cebolla y los pimientos con una pizca de sal a fuego medio-suave, sin prisa.


Segundo. Añadimos el calabacín.
Lavo bien los calabacines y los pico en dados. Cuando veo que la cebolla y los pimientos ya están bien rendidos y pochaditos, incorporo el calabacín a la sartén.


Tercero. Dejo que el calabacín se vaya haciendo a fuego lento hasta que esté bien blandito. Aquí sigo al pie de la letra lo que me enseñó Arantza:

  • Si veo que el calabacín suelta mucha agua: Le quito un poco con una cuchara para que la verdura se poche bien y no se me cueza.
  • Si noto que se me seca demasiado: Le añado un hilito de agua para que termine de ablandarse sin quemarse.

Cuarto. Cuando el calabacín ya está tierno y en su punto, le añado el tomate frito al gusto. Remuevo todo bien y lo dejo unos minutos a fuego lento para que se integren todos los sabores.

Quinto. Hay veces que me apetece hacerlo más completo: batimos un huevo y lo echamos directamente sobre el pisto bien caliente. Removemos suavemente hasta que el huevo se cuaje por completo con la verdura. ¡Queda cremosísimo!

🥖 ¡A la mesa!
A mí me chifla servir este pisto muy caliente, acompañado de una buena tostada de pan crujiente. Si le has puesto el huevo cuajado, untarlo sobre la tostada es un auténtico espectáculo.

📌 Mis consejos para que te quede de diez:
  • Elige calabacines pequeñitos: Tienen menos pepitas y sueltan mucho menos caldo.
  • Déjalo reposar: Como casi todos los guisos de verdura, de un día para otro está todavía más rico.

¿Cómo preparáis vosotros el pisto en casa? ¿Le ponéis huevo o preferís dejar solo la verdura? ¡Contadme en los comentarios, que sabéis que me encanta leeros!


¡Buen provecho!

Arantza

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